El saldo de fallecidos por el terremoto de magnitud 6.9 que sacudió el centro de Filipinas subió a 72, 294 heridos y unos 20,000 desplazados, informaron las autoridades.
En la isla de Cebú, unas 600 casas resultaron dañadas y miles de personas duermen en las calles por temor a réplicas.
La gobernadora pidió ayuda urgente con agua, alimentos y refugio, mientras el presidente Ferdinand Marcos viajó a la zona para coordinar la asistencia y evaluar los daños.
Las autoridades de dicho país continúan con las labores de rescate con la esperanza de encontrar personas con vida, sin embargo, con el paso de las horas se vuelve cada vez más imposible encontrar sobrevivientes.


