Nuevos documentos han salido a la luz en torno al caso conocido como CrediCash, en el que, según las investigaciones de la Fiscalía General de la República (FGR), numerosos habitantes de Chalatenango habrían sido víctimas de una estafa.
En redes sociales comenzaron a circular copias de recibos y contratos en los que el propietario de la empresa, Gerson Orellana, ofrecía un rendimiento mensual del 10 %, lo que habría servido como incentivo para captar fondos.

Asimismo, se han difundido documentos que simulaban dar legalidad a las operaciones financieras, generando confianza entre quienes entregaban su dinero.
No obstante, el fiscal general, Rodolfo Delgado, reiteró que no existía garantía de que Orellana cumpliera con el pago de dicho porcentaje, pese a los compromisos adquiridos en los contratos.

El titular de la FGR aseguró que se continúa trabajando para desarrollar un proceso ordenado que permita identificar a las víctimas, establecer cuánto dinero aportó cada una y determinar qué fondos pueden ser recuperados.



