El Grupo Internacional de Expertas y Expertos para la Investigación de Violaciones de Derechos Humanos en el marco del Estado de Excepción en El Salvador (GIPES) expresó su postura en contra de que la Fuerza Armada continúe colaborando con la Policía Nacional Civil (PNC) en las acciones de seguridad que se ejecutan bajo el Régimen de Excepción y el Plan Control Territorial.
El apoyo de los elementos de la Fuerza Armada ha sido considerado clave en las operaciones destinadas a enfrentar a las estructuras criminales de pandillas y fortalecer el trabajo de las autoridades de seguridad en el país.
No obstante, abogados vinculados al grupo señalaron que el uso de militares en estas tareas genera preocupación, argumentando que podría representar vulneraciones a los derechos de personas vinculadas a estos grupos delictivos.
Desde la implementación del Régimen de Excepción, las autoridades sostienen que las pandillas han perdido su capacidad de operar como lo hacían en el pasado, lo que ha permitido que muchas comunidades recuperen la tranquilidad y que la población salvadoreña viva en un entorno más seguro tras años marcados por la violencia generada por estas estructuras criminales.


