Una investigación realizada por la University of California, Irvine, en Estados Unidos, determinó que la Antártida ha perdido más de 12,800 kilómetros cuadrados de hielo anclado durante los últimos 30 años, una superficie que equivale aproximadamente a diez veces el tamaño de Los Ángeles.
De acuerdo con los especialistas, la llamada línea de apoyo —el punto donde el hielo deja de estar en contacto con el suelo y comienza a flotar— ha retrocedido en promedio 442 kilómetros cuadrados cada año.
Los cambios más significativos se han registrado en el Mar de Amundsen y en el sector de Getz, dentro de la Antártida Occidental, donde varios glaciares han experimentado retrocesos de hasta 40 kilómetros.
Entre los casos más notorios se encuentran el Glaciar Pine Island, que se ha retraído más de 32 kilómetros, el Glaciar Thwaites con más de 26 kilómetros, y el Glaciar Smith, que ha registrado un retroceso cercano a 42 kilómetros.


