El Desierto de Lut, situado en el sureste de Irán, es reconocido por la comunidad científica como el sitio más caluroso de la Tierra. Mediciones satelitales realizadas por la NASA en 2005 registraron temperaturas que alcanzaron hasta los 70.7 grados centígrados.
Este vasto desierto abarca más de dos millones de hectáreas y se distingue por sus condiciones climáticas extremas, la casi total ausencia de agua y vegetación, así como por un entorno que dificulta la permanencia humana sin equipo especializado.
Por sus características geológicas únicas y los fenómenos naturales que allí se presentan, el lugar fue declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO en 2016. Además, investigaciones recientes han detectado la presencia de microorganismos capaces de sobrevivir en este ambiente extremo.


