Científicos lograron identificar una molécula inesperada en el 3I/ATLAS, un hallazgo que podría cambiar la forma en que se analizan los cuerpos provenientes de otros sistemas planetarios.
El descubrimiento fue posible gracias a observaciones realizadas con el radiotelescopio Atacama Large Millimeter Array, el cual permitió estudiar con mayor detalle la composición química del cometa.
Los investigadores también detectaron que el objeto presenta niveles de alcohol superiores a los registrados en la mayoría de cometas estudiados hasta ahora, lo que abre nuevas hipótesis sobre la diversidad química de los cuerpos celestes que llegan desde otros sistemas planetarios.


