Tras más de 24 horas de haberse reportado un potente terremoto de 6.9° en Filipinas, los rescatistas se han apoyado de retroexcavadoras y perros rastreadores para buscar sobrevivientes que han quedado en casas derrumbadas y otros edificios dañados.
Sin embargo, la cifra de fallecidos por el potente terremoto ha ascendido a 72 personas, y la probabilidad de encontrar más personas con vida es poca.
Así mismo, han detallado que las cifras de fallecidos pudrían incrementar. El terremoto se registró alrededor de las 10 de la noche y dejó a un número no especificado de residentes atrapados en la ciudad de Bogo y en pueblos rurales cercanos en la provincia de Cebú, según las autoridades.
La lluvia intermitente y los desperfectos en puentes y carreteras dificultaban la carrera por salvar vidas, indicaron las autoridades.


