La cantante Britney Spears decidió internarse en un centro de rehabilitación luego de haber sido arrestada el mes pasado por presuntamente manejar en estado de ebriedad, según informaron este domingo diversos medios de Estados Unidos.
La artista, de 44 años, fue detenida a inicios de marzo en el condado de Ventura, en las cercanías de Los Ángeles, bajo sospecha de conducir bajo los efectos del alcohol. Posteriormente, fue puesta en libertad pocas horas después de su captura.
De acuerdo con el diario Los Angeles Times, la intérprete deberá presentarse ante la justicia el próximo 4 de mayo, como parte del proceso derivado de su arresto.


