Las elevadas temperaturas y las ráfagas de viento registradas en Chalatenango dieron lugar a la formación de un torbellino de polvo en la zona.
Este fenómeno, conocido popularmente como “diablo de polvo”, se origina cuando el aire caliente se eleva rápidamente desde la superficie, generando un pequeño remolino que levanta tierra y partículas del suelo.
Este tipo de eventos suele presentarse en ambientes con calor intenso y terrenos secos, condiciones que favorecen la formación de estos remolinos.


