Este lunes se llevó a cabo el acto de colocación de la primera piedra de la Línea de Transmisión a 115 kV San Miguel-Morazán, un proyecto destinado a fortalecer la infraestructura eléctrica de El Salvador.
La actividad se desarrolló en el caserío Los Ranchos, cantón Miraflores, distrito de San Miguel, San Miguel Centro, y fue encabezada por el presidente de ETESAL, Edwin Núñez.
Núñez destacó que el proyecto forma parte de una visión de crecimiento para el país y señaló que el sector energético también debe acompañar ese desarrollo.
“Hoy damos inicio a un proyecto que representa un paso importante para el fortalecimiento de la infraestructura eléctrica de El Salvador”, expresó el presidente de ETESAL, quien explicó que la obra estará acompañada por la construcción de la subestación Morazán, que ya se encuentra en proceso.
Según detalló, la nueva línea permitirá incrementar la capacidad y confiabilidad del suministro eléctrico en la zona oriental, además de generar nuevos puntos de conexión para distribuidores y generadores.
El proyecto también busca atender el crecimiento de la demanda y mejorar la regulación y tensión eléctrica en Morazán, San Miguel y La Unión. Núñez indicó que los nuevos puntos de entrega permitirán contar con circuitos más cortos y mejorar la calidad de la energía.


