Especialistas y diversos estudios científicos en Norteamérica han advertido que las generaciones actuales podrían estar entre las últimas en apreciar luciérnagas en sus entornos naturales, debido a la acelerada reducción de varias especies en diferentes regiones del planeta.
Las investigaciones indican que la pérdida de hábitat figura entre las principales amenazas para estos insectos, junto con la contaminación lumínica, el uso de pesticidas y las consecuencias del cambio climático.
Asimismo, científicos señalan que otros factores como la contaminación del agua, el turismo excesivo y la presencia de especies invasoras también estarían poniendo en riesgo la supervivencia de las luciérnagas, sobre todo en áreas donde algunas especies ya son catalogadas como amenazadas.


