Un hecho delictivo interrumpió el retorno de un grupo de hermanos evangélicos que había asistido a un concierto cristiano en San Pedro Sula, Honduras, pasando de la alegría a la incertidumbre.
Los feligreses habían contratado un autobús para ser trasladados de regreso tras el evento de música evangélica, sin embargo, la unidad nunca llegó a su destino.
Según el reporte, el vehículo fue interceptado en el segundo anillo periférico por cuatro sujetos que se desplazaban en una camioneta tipo pick up. Tres de ellos habrían ingresado al autobús por las ventanas.
Los atacantes sometieron al conductor y tomaron el control de la unidad, conduciéndola posteriormente hacia una zona montañosa en Taulabé, donde lo despojaron de sus pertenencias de valor antes de abandonarlo.
El motorista fue localizado con vida un día después en el área montañosa, mientras que hasta el momento se desconoce el paradero del autobús que debía transportar a los asistentes del evento.


