El ciudadano hondureño Santiago Zúniga, conocido como “Apóstol Santiago”, fue devuelto a su país luego de someterse a un procedimiento abreviado en el que admitió su responsabilidad.
Tras declararse culpable, las autoridades ejecutaron su expulsión inmediata de El Salvador con destino a Honduras.
Asimismo, el juzgado que llevó el caso determinó que Zúniga no podrá ingresar nuevamente al país durante un período de tres años.
El religioso fue detenido el pasado 5 de febrero en la frontera El Amatillo, cuando intentaba entrar a territorio salvadoreño acompañado de su pareja y un menor de edad que no contaba con la documentación requerida.



