Una gran cantidad de salvadoreños se reunió en la Plaza Morazán para brindar una cálida despedida a la orquesta Los Hermanos Flores, en la antesala de su esperado debut en el festival Coachella.
Con el imponente Palacio Nacional como escenario, la agrupación ofreció un recorrido musical interpretando sus temas más reconocidos, mientras el público no dejó de bailar y cantar cada una de sus melodías.
El ambiente festivo marcó este concierto multitudinario, con el que la orquesta se despide temporalmente de su público en El Salvador, previo a emprender su viaje para presentarse en el reconocido festival internacional.


